En resumen
- El overgrip mejora el agarre, absorbe el sudor y ajusta el grosor del mango.
- Se coloca desde la base hacia arriba, solapando cada vuelta unos milímetros.
- Cámbialo cuando pierda tacto o se vuelva liso: cada 4–8 partidos si juegas a menudo.
Un buen agarre es la base de cualquier golpe. Un overgrip gastado hace que la pala gire en tu mano, que aprietes más de la cuenta y que acabes con el antebrazo cargado. Cambiarlo es rápido y barato, y se nota desde el primer punto.
Cómo poner el overgrip en 6 pasos
- Retira el overgrip viejo y limpia el mango. No quites el grip base de fábrica.
- Quita el plástico protector del overgrip nuevo y localiza el extremo cortado en diagonal.
- Empieza por la base del mango, apoyando el extremo diagonal en el tope y sujetándolo con el pulgar.
- Enrolla hacia arriba tensando ligeramente, solapando cada vuelta 2–3 mm sobre la anterior. Diestros, en sentido horario; zurdos, al revés.
- Al llegar arriba, corta el sobrante en diagonal para que el final quede limpio.
- Fija el final con la cinta adhesiva que incluye el overgrip.
¿Cada cuánto cambiar el overgrip?
Depende de cuánto juegues y de cuánto sudes. Como referencia, cada 4–8 partidos si juegas con frecuencia. Si se vuelve liso, pierde grosor o cambia de color, es momento de cambiarlo.
Protege también tu pala
Además del grip, un protector de marco evita desconchones al rozar el suelo o las paredes. Puedes encontrarlo en nuestros accesorios. Y para guardar tu pala a salvo del calor, nada como un buen paletero.
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